Porsche Mission S: vuelta a lo analógico
Porsche quiere entrar en la liga de los superdeportivos de motor central de forma permanente. Y lo quiere hacer con un nuevo modelo de motor central situado por encima del 911. Hay mucho dinero en este nicho de mercado y los de Stuttgart son sabedores de que, a algunos clientes, un 911 les sabe a poco. Aunque sea una bestia de 711 CV como lo es el Turbo S actual, capaz de hacer el 0/100 en 2,5 s y una velocidad máxima de 322 Km/h. Algunos siempre lo verán como una versión hipervitaminada de un “mundano” 911 Carrera.
La propia Ferrari tiene en su gama los pepinos “normales” de motor delantero (Amalfi) y central (296), y una situada por encima con los 12Cilindri y los 849 Testarossa. Un 296 es incluso más rápido que su hermano de 12 cilindros, pero la excelencia técnica de éste hace que Ferrari pueda pedir el doble por él. No hay que ser muy avispado para adivinar que el margen de un 12Cilindri debe ser muy elevado.
Por otro lado, Porsche se ha dado en cuenta de que a este tipo de cliente no les interesan los superdeportivos eléctricos, vehículos de prestaciones estratosféricas pero que ni suenan bonito ni proporcionan el placer de conducción de un coche con motor de combustión (asistido o no por motores eléctricos). Artefactos tan rápidos como los Hispano Suiza Carmen, Rimac Nevera o Lotus Evija son auténticas obras de ingeniería, pero suenan a coche teledirigido de juguete. Así de simple.
Carrocería con ADN 100% Porsche
Así que los alemanes han presentado un prototipo llamado Mission S, un superdeportivo de motor central con puro ADN Porsche. El equipo de diseño de la marca ha querido integrar rasgos de modelos míticos de la marca. El frontal y la toma de aire superior de un 911 GT1, la vista lateral de todo 911, una reinterpretación de las llantas tipo dial del 944, trasera de un 959, extractor de aire del 917… todo se ha reinterpretado para dar a luz un diseño moderno y actual, al que puntuamos muy alto en general a excepción de las llantas.
Interior minimalista y bien fabricado
El interior de este Mission S es auténticamente minimalista. Pero no como una forma de fabricarlo barato los Tesla, sino por auténtica convicción. El salpicadero presenta formas aparentemente sencillas, pero en las que cada mando, botón o material se ha trabajado al máximo. En las fotos se aprecia una calidad extrema en todos los detalles: tiradores y mandos de elevalunas de las puertas, diseño y ejecución del volante, botones de la parte central.
Los asientos son auténticos bacquets de competición, espectacularmente tapizados en cuero blanco (estructura y laterales) y tela (zona central). Los de Stuttgart han decidido ponerle cinturones tipo arnés para dejar claro la orientación absolutamente deportiva del Mission S.
El volante es precioso, de tres radios y tapizado en cuero íntegramente en negro. Destaca la reducción de mandos, la coherencia de su colocación y la ausencia de superficies táctiles inútiles y poco intuitivas. Destacan el tradicional mando con los mandos de conducción y uno nuevo con la leyenda “on your own”, que podríamos traducir como “por tu cuenta”, que imaginamos desactiva todas las ayudas electrónicas.
Porsche ha querido que el conductor disfrute del placer de conducción en su concepción más pura, poniendo la máxima tecnología a su disposición. Pero sin que ésta lo abrume o moleste. Muy original resulta la instrumentación a base de cinco pantallas circulares que simulan los clásicos relojes de la marca. Lo curioso es que las dos pantallas exteriores se pueden esconder tras las tres centrales, según el ánimo y el gusto del conductor. No hay pantalla central multimedia, solo un soporte para el propio móvil
Si noticias de su motor
Lamentablemente no hay datos oficiales sobre el motor que va a llevar el Mission S. Ni su arquitectura, disposición o si va a llevar algún tipo de hibridación. En Radiopatio se habla de un posible V8 de cigüeñal plano de nuevo cuño. Si eso fuera cierto, es bastante que sea asistido por dos turbos y/o algún sistema de ayuda eléctrica. De momento, solo son meras especulaciones.
Es más que probable que la mecánica del Mission S venga asociada al casi perfecto cambio de doble embrague PDK de Porsche, que funcionamiento prácticamente perfecto. En el prototipo presentado, la palanca lleva la leyenda PRND clásica de los cambios automáticos. Puestos a soñar y a sublimar las sensaciones del Mission S, debería ofrecerse a los puristas la posibilidad de un cambio manual. Con eso, creo que no habría deportivo más perfecto en el mercado. Habrá que esperar para comprobar si se cumplen nuestros sueños.
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